APPVISE BLOG

Claves para interpretar adecuadamente los porcentajes de bullying

por | Abr 22, 2016 | Bullying

Es probable incurrir en errores cuando queremos comparar las prevalencias del bullying en diferentes países. En España hay estudios que establecen el nivel de acoso en torno al 4%, y otros estudios que lo elevan casi al 25%. En estudios comparativos, países como Suecia tendrían los niveles más bajos de acoso, en torno a un 6%, y Lituania sería uno de los países con índices más altos, donde el 45,2% de los encuestados declara sufrir acoso. En EEUU, las prevalencias se fijan en torno al 10-13%. En Latinoamérica, la mayoría de los estudios examinan la violencia en general, pero pocos se concentran en el fenómeno del bullying. En Argentina, un 17% declara sufrir hostigamiento, lo que sería similar a la definición de bullying. En Guatemala podría haber un 20,6% de víctimas de acoso escolar.

Teniendo en cuenta estos datos, nos puede surgir la duda: ¿Todos los estudios miden el bullying con el mismo método? ¿Podemos establecer comparaciones?

Hay diferentes factores que influyen en los resultados de los estudios:

    • La definición de bullying empleada. La mayoría de los expertos coinciden en que el bullying requiere tres condiciones: desequilibrio de poder, reiteración e intencionalidad de hacer daño. Sin embargo, no todos los estudios respetan estas condiciones. Un grupo de estudios se basan en definir el bullying, y a continuación, preguntar a los alumnos por la frecuencia con lo que lo sufren. Otro grupo de estudios preguntan por conductas aisladas (“¿Te insultan?”). Un alumno puede contestar que le insultan, pero no es bullying si no se cumplen las tres condiciones. Los estudios que utilizan esta segunda estrategia tienden a sobrestimar el bullying.

 

    • El tipo de muestra y la edad de los entrevistados. En los estudios realizados en EEUU y Europa se encuentra que el bullying como tal suele comenzar en torno a los 10-11 años, aumenta progresivamente hasta los 13-14 años y después comienza a descender. Sin embargo, estudios en Latinoamérica, sitúan el pico de acoso escolar en edades más tardías. En base a esto, habría dos aspectos que podrían influir en la comparativa:
        • Hay que evitar las comparaciones entre muestras que no son equiparables y sacar conclusiones cuando comparamos países de diferentes entornos; ya que cada estudio ha podido ser realizado con diferentes edades, lo que influye en las prevalencias.

       

      • Por otro lado, las investigaciones que han estudiado amplios rangos de edad suelen sobreestimar las prevalencias de ciertos cursos donde el bullying es ya algo casi residual o todavía no ha aparecido; ó subestimar las prevalencias de cursos con niveles más altos de bullying, la que los datos confluyen y se diluyen entre sí.

 

    • La frecuencia y el espacio de tiempo en el que acontecen los casos de bullying. Los estudios más rigurosos consideran que debe ocurrir de manera frecuente en los dos últimos meses. Sin embargo, hay edades donde estas referencias de tiempo son difíciles de entender para los alumnos y contestan de manera genérica. En este caso, es probable la sobreestimación del bullying.

 

  • La mayoría de los estudios, preguntan directamente a los alumnos si han sufrido acoso o si lo han ejercido. Es probable que haya alumnos que no sean conscientes de lo que están sufriendo o realizando. Por otro lado, tanto víctimas como acosadores pueden desconfiar del anonimato y temer las consecuencias de sus respuestas, lo que les lleva a contestar con poca sinceridad. Una opción que evitaría esto es preguntar al resto de compañeros si creen que algún compañero está sufriendo bullying. De este modo, se encuentran respuestas sinceras pero es difícil establecer cuántos testimonios de acoso hay que recopilar para poder considerar que se trata de un caso de bullying.

Por todo lo expuesto anteriormente, es recomendable conocer la metodología empleada en los estudios para interpretarlos mayor rigor. De lo contrario, es fácil caer en alarmas desproporcionadas que provocan el malgasto de los recursos en la lucha contra el bullying; o negar la evidencia: el bullying se da en la inmensa mayoría de los centros educativos.

Juan Múzquiz Herrero

Juan Múzquiz Herrero

Psicólogo y experto antibullying

Responsable del departamento de Psicología de Appvise. Doctorando en Psicología, UNED. Experto en psicoterapia con niños y adolescentes. Profesor tutor de la UNED Madrid Sur.

Últimos artículos

Consejos para afrontar la vuelta al cole

APPVISE BLOG El nuevo comienzo de curso ya está aquí. El momento de los reencuentros para los alumnos después del verano se acerca. Para algunos, los más pequeños, les tocará descubrir y vivir experiencias nuevas. Es hora de deshacer maletas y llenar la mochila de...

leer más

¡Compártenos en tus redes sociales!